lunes, 16 de agosto de 2010

Admiro, admiro...

Durante los últimos días he pensado mucho en el rey David.
Esto sonará a (eres una ignorante), pero sinceramente en mi vida pasada no podía entender que era lo que él tanto había hecho, para que le hicieran tanta película ochentera, para que nadie más sino Miguel Ángel le hiciera una estatua, y muchos otros versículos de la biblia dedicados a él.
Al parecer mi ignorancia está curada. Como dirían algunos de mis estudiantes: "que man tan teso", "inigualable"... Y me doy cuenta de que lo admiro demasiado, porque siempre creyó, siempre luchó, y danzó en la presencia de el amor de mi vida. ¿Podrían imaginarse encontrarse en SU presencia? Si él no más danzó, que haría usted, que haría yo? ¿Bailar? ¿Llorar? ¿Arrodillarse? ¿Pedirle misericordia para que se lo lleve a su gloria eterna?
No todos admiran a personajes bíblicos, pero yo, personalmente, admiro al rey David, y , sinceramente, me gustaría tener la fortaleza y convicción que él poseía.
Lo chistoso es que el señor era víctima de envidias, pero aún así no se dejó vencer, ni derrotar, mucho menos, sentirse menos que los demás por esto.

David Y Goliat :O

viernes, 6 de agosto de 2010

Papel fotocopia

Cada uno de los elementos que rodean mi vida tienen un sentido muy específico. Pero, algunas veces, estos sentidos se dilatan, se devoran, se contraen, se mezclan, se irritan entre ellos.
Pero, tal vez, no sean elementos. Tal vez respiren, tal vez tengan sentimientos y miedos, o simplemente, yo pienso que piensan en mí.
No me he llegado a considerar el calentamiento global del 2012, ni el futuro de los que hacen parte de Shinwha, o de Domiouyi enterprises.
Será posible? que en algún momento de mi existencia sin sentido y sin méritos pueda llegar a tener tanta influencia en un mundo en donde todos se sorprendan de mis logros? O se sorprendan de mi papel? De mi desempeño?
Obviamente primero debo salir de mi desierto. Y lo que me hace pensar es que el desierto de 40 años ya no ronda por mi mente de la manera en lo que lo hacía antes. Ese desierto debe dejar de existir, debe florecer, debe ser como el crepe que me comí esta mañana ""el oasis"...
Tantos pensamientos sin sentido que vienen por mi mente hacen que me sienta mejor, que el teclado, la pantalla y dos ojos puedan ver como una composición que solamente está rodeada de voces adolescentes, cigarrillos, perfumes rosados y delicados, y olor a papel recién fotocopiado y cortante para los dedos.